Investigación Cerebral
Estudio explica por qué algunas personas sienten poco o ningún placer de la música
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Una minoría de personas informa de no sentir disfrute de la música a pesar de tener una audición normal y respuestas intactas a otras recompensas, una característica conocida como anhédonia musical específica. Los investigadores dicen que evidencias de estudios de imágenes cerebrales y conductuales apuntan a una comunicación más débil entre las regiones auditivas y el circuito de recompensa del cerebro como mecanismo clave, un hallazgo que podría ayudar a aclarar cómo se genera el placer y por qué puede interrumpirse de forma selectiva.
Investigadores del Karolinska Institutet han identificado cómo las oscilaciones alfa en el cerebro ayudan a distinguir el cuerpo de los alrededores. Ritmos alfa más rápidos permiten una integración precisa de señales visuales y táctiles, fortaleciendo la sensación de yo corporal. Los hallazgos, publicados en Nature Communications, podrían informar tratamientos para condiciones como la esquizofrenia y mejorar diseños de prótesis.
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Investigadores de la Universidad de Nagoya en Japón han desarrollado modelos cerebrales en miniatura con células madre para estudiar las interacciones entre el tálamo y la corteza. Su trabajo revela el papel clave del tálamo en la maduración de las redes neuronales corticales. Los hallazgos podrían impulsar la investigación de trastornos neurológicos como el autismo.
Científicos de The Ohio State University han trazado cómo los patrones de cableado cerebral pueden predecir la actividad vinculada a muchas funciones mentales en todo el cerebro. Cada región muestra una “huella de conectividad” distinta ligada a roles como el lenguaje y la memoria. Los hallazgos revisados por pares en Network Neuroscience ofrecen una base para estudiar cerebros de adultos jóvenes sanos y para comparaciones con condiciones neurológicas o psiquiátricas.
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Investigadores del Instituto Picower del MIT informan que las ondas giratorias de actividad neuronal ayudan al cerebro a recuperar el enfoque después de una distracción. En estudios con animales, la extensión de estas rotaciones rastreó el rendimiento: rotaciones completas se alinearon con respuestas correctas, mientras que ciclos incompletos se vincularon a errores. El tiempo entre una distracción y la respuesta también importó, sugiriendo un ciclo de recuperación dependiente del tiempo.