Investigadores han desarrollado geles impresos en 3D que imitan los ganglios linfáticos para mejorar la producción de células CAR-T para el tratamiento del cáncer. Este enfoque aumentó las tasas de éxito y aceleró el crecimiento celular en comparación con los métodos estándar. Podría ayudar a reducir los costos y ampliar el acceso a la terapia en todo el mundo.
El proceso estándar para producir células CAR-T implica extraer células T de un paciente, modificarlas genéticamente con un virus para atacar el cáncer y multiplicarlas durante varias semanas. Esto puede costar más de 280.000 libras esterlinas por ronda y, a menudo, toma hasta un mes, lo que limita la disponibilidad, especialmente en países de bajos ingresos.