Una proteína llamada NFIL3 ha sido identificada como un factor clave en la reducción del rendimiento a largo plazo de las células CAR-T utilizadas en el tratamiento del cáncer. Los investigadores demostraron que desactivar esta proteína permite que las células modificadas permanezcan activas durante más tiempo y combatan los tumores de manera más efectiva en modelos de laboratorio.
Científicos de la Universidad de Columbia y del Hospital Universitario de Tubinga llevaron a cabo un cribado de alrededor de 400 factores de transcripción. Vincularon la NFIL3 con el agotamiento de las células CAR-T, proceso en el cual las células inmunitarias modificadas pierden gradualmente su capacidad para atacar el cáncer. El equipo utilizó la edición genética CRISPR/Cas9 para eliminar la NFIL3 de las células. En varios modelos de ratón, las células CAR-T editadas se multiplicaron de forma más eficaz, permanecieron funcionales durante periodos prolongados y mejoraron tanto el control tumoral como las tasas de supervivencia. La profesora Judith Feucht, del Hospital Universitario de Tubinga, afirmó que desactivar la NFIL3 podría ser un paso decisivo hacia la mejora significativa de la potencia a largo plazo de las células CAR-T. La coautora principal, Celina May, señaló que el objetivo es extender la utilidad de la terapia a tumores sólidos. Se requieren estudios adicionales antes de que el enfoque pueda ser evaluado en pacientes. Los resultados fueron publicados en la revista Cancer Discovery.