Un nuevo estudio revela que la proteína MYC hace más que impulsar el crecimiento tumoral. También repara el daño en el ADN de las células cancerosas, lo que permite que algunos tumores sobrevivan a la quimioterapia y a la radiación.
Investigadores de la Oregon Health & Science University descubrieron que la MYC se desplaza a los sitios donde el ADN está roto y recluta proteínas de reparación. Este papel no tradicional ayuda a las células tumorales a recuperarse de los tratamientos destinados a destruirlas, según la autora principal Rosalie Sears.