Alrededor de 40 millones de los 115 millones de filipinos carecen de acceso a un suministro fiable de agua, según el Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales (DENR). El subsecretario del DENR, Carlos Primo David, declaró que el cambio climático o la contaminación podrían poner en peligro las fuentes de agua de millones de personas. El jefe del DENR, Juan Miguel Cuna, destacó el reto de la quiebra hídrica al que se enfrenta el país.
En una rueda de prensa celebrada en Manila (Filipinas) con motivo del Día Mundial del Agua, el 22 de marzo, el Subsecretario de Ciencias Medioambientales Integradas del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Primo David, destacó que, de los 115 millones de habitantes del país, unos 40 millones carecen de acceso fiable al agua. "Es un porcentaje enorme. Queremos construirles un sistema resistente en el que tengan acceso continuo al agua", declaró el martes. Señaló que el cambio climático o la contaminación amenazan las fuentes de agua para millones de personas e identificó la escasez de financiación como un obstáculo clave. "No les voy a mentir, es la financiación. El espacio fiscal del gobierno en los últimos años ha sido estrecho", explicó David, estimando que se necesitan 200.000 millones de pesetas en todo el país, o alrededor de 1.000 pesetas por persona para soluciones a largo plazo. El Secretario del DENR, Juan Miguel Cuna, reconoció que existe una crisis de acceso al agua potable. "Filipinas se enfrenta al reto de la bancarrota del agua, donde el consumo nacional se basa en la capacidad de reposición de la naturaleza. Estamos haciendo frente a este reto con la ciencia, y tienen una hoja de ruta táctica clara", declaró. Para hacerle frente, una inversión de 485 millones de pesetas en la regulación del agua beneficiará a más de 440.000 personas a finales de 2026, incluyendo sistemas de desalinización y filtración en 59 barangays y galerías de infiltración resistentes al clima utilizando georresistividad, sondeos y datos geoespaciales. "Desde la instalación de sistemas de desalinización y filtración en 59 barangays hasta el desarrollo de galerías de infiltración resistentes al clima que aprovechen los flujos fluviales subterráneos, estamos diseñando un futuro en el que ninguna comunidad se quede atrás", añadió Cuna.