Un estudio reciente de Ascun revela que la inteligencia artificial ya es una realidad en la educación superior colombiana, pero la mayoría de instituciones carecen de políticas y estructuras para su regulación. Mientras el 88,5% de estudiantes la usa en tareas, solo el 55,2% de las IES tiene lineamientos sobre IA. La normativa pública avanza con lentitud, dejando brechas en equidad y calidad educativa.
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en las universidades colombianas ha pasado de ser especulativa a cotidiana, según el informe 'Panorama de la IA en la Educación Superior Colombiana, 2025' de Ascun. Este análisis destaca que Colombia enfrenta el desafío de integrar esta tecnología sin comprometer la calidad ni la equidad. Sin embargo, el 55,2% de las instituciones de educación superior (IES) no cuenta con políticas o directrices específicas sobre IA, y el 65,7% carece de comités o órganos dedicados a su manejo.
En el ámbito docente y estudiantil, la adopción es impulsada por iniciativas individuales más que institucionales. Solo una de cada tres IES ofrece capacitación en IA a sus profesores, y apenas el 27,9% dispone de equipos para guiar a los estudiantes en su uso. En investigación, la IA se emplea para análisis de datos y revisión de textos, pero más del 50% de las IES no tiene protocolos éticos ni de gobernanza para garantizar la integridad científica.
La brecha entre práctica y regulación es alarmante: el 88,5% de estudiantes utiliza IA en sus trabajos, con un 31,1% admitiendo prácticas éticamente dudosas. Esto pone en riesgo la integridad académica y el desarrollo del pensamiento crítico. En administración, solo el 43,5% integra IA en decisiones estratégicas, pese a recomendaciones de la OCDE sobre la importancia de la gestión basada en datos para la sostenibilidad.
El Ministerio de Educación discute normativas, pero estas son insuficientes ante el ritmo tecnológico. Expertos enfatizan la necesidad de una política integral que incluya financiamiento, infraestructura y estándares éticos. Las IES más avanzadas priorizan liderazgo, capacitación y gobernanza de datos para transformar la IA en un pilar de innovación educativa, asegurando competitividad nacional.