Astrónomos han registrado la primera evidencia directa de la formación de un magnetar durante una supernova superluminosa. El descubrimiento proviene de las observaciones de SN 2024afav, que explotó a aproximadamente mil millones de años luz de la Tierra.
La supernova fue descubierta en diciembre de 2024. Una red global de telescopios la monitoreó durante más de 200 días, revelando fluctuaciones de brillo recurrentes que se aceleraron con el paso del tiempo.
Los investigadores atribuyeron el patrón a un magnetar recién nacido cuyo disco de acreción inclinado oscilaba debido a la precesión de Lense-Thirring, un efecto predicho por la relatividad general. Se estima que la estrella de neutrones gira una vez cada 4,2 milisegundos con un campo magnético 300 billones de veces más fuerte que el de la Tierra.
"Esta es una evidencia definitiva de la formación de un magnetar como resultado del colapso del núcleo de una supernova superluminosa", afirmó Alex Filippenko de la UC Berkeley.
Los hallazgos fueron publicados en la revista Nature. Los científicos señalaron que los magnetares podrían no ser la fuente de energía de todas las supernovas superluminosas y que se esperan ejemplos adicionales en futuros estudios.