Daily Maverick presenta Notes from a Small Planet, una nueva serie que explora la conciencia ecológica a través de pensadores influyentes. El artículo inaugural se basa en las reflexiones del astrofísico Carl Sagan de la misión Voyager 1 de la NASA. Destaca la responsabilidad de la humanidad de atesorar la Tierra en medio de desafíos ambientales.
Maverick Earth, una plataforma que aborda el calentamiento global, la disminución de la biodiversidad y los impactos humanos en la biosfera, ha informado sobre conservación, uso de energía, contaminación y temas relacionados durante cinco años. Ahora, lanza Notes from a Small Planet, una serie ocasional que profundiza en las ideas de pensadores, activistas, científicos y figuras culturales que moldean la conciencia ecológica. A diferencia de las noticias diarias, estos artículos enfatizan las dimensiones intelectuales, éticas y culturales de la ecología y la sostenibilidad. La serie comienza con la perspectiva de Carl Sagan, quien contribuyó al programa Voyager de la NASA. En 1990, Voyager 1, situada a 6,4 mil millones de kilómetros de la Tierra, capturó una imagen del planeta como un tenue punto de luz en un rayo de sol. Sagan describió este «punto azul pálido» en términos conmovedores: > La Tierra es un escenario muy pequeño en una vasta arena cósmica. Piensen en los ríos de sangre derramados por todos esos generales y emperadores para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en los amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensen en las crueldades interminables infligidas por los habitantes de una esquina de este píxel a los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina, cuán frecuentes son sus malentendidos, cuán ansiosos están por matarse unos a otros, cuán fervientes son sus odios. > > Nuestras posturas, nuestra imaginada autoimportancia, la delirante creencia de que tenemos alguna posición privilegiada en el universo, son desafiadas por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un punto solitario en la gran oscuridad cósmica envolvente. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay indicio de que la ayuda vendrá de otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. > > La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al que nuestra especie pueda migrar. Visitar, sí. Establecerse, todavía no. Guste o no, por el momento la Tierra es donde hacemos nuestra posición. > > Se ha dicho que la astronomía es una experiencia humillante y formadora de carácter. No hay quizás mejor demostración de la necedad de las pretensiones humanas que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos con más amabilidad unos a otros y de preservar y atesorar el punto azul pálido, el único hogar que hemos conocido. Esta reflexión subraya el objetivo de la serie de fomentar una apreciación más profunda de la Tierra como nuestro único hogar, instando a un trato más amable entre las personas y a la preservación del planeta.