La Cámara de Diputados aprobó el lunes (2) el proyecto de ley que permite la venta de medicamentos en farmacias instaladas dentro de supermercados, con normas de separación física y presencia de farmacéutico. El texto, que va a sanción presidencial, busca facilitar el acceso a medicamentos, especialmente en áreas remotas, pero enfrenta oposición de algunos diputados por riesgos a la salud pública.
La Cámara de Diputados aprobó por votación simbólica, el lunes (2 de marzo de 2026), el proyecto de ley que autoriza la venta de medicamentos en farmacias ubicadas dentro de supermercados. Según el texto, los medicamentos deben mantenerse en un entorno físicamente separado de otros sectores, fuera de los estantes comunes, y en cumplimiento de las normas sanitarias de Anvisa. Además, es obligatoria la presencia de un farmacéutico durante todo el horario de funcionamiento, y hay reglas específicas para medicamentos especialmente controlados, como el transporte en envases sellados hasta la caja o prepago. Las farmacias podrán instalarse en el área de ventas de los supermercados, integrándose con el mismo CNPJ, acercándolas más a los productos que en configuraciones anteriores. El proyecto, de autoría del senador Efraim Filho (UNIÃO-PB), fue relatado en el pleno por el diputado Dr. Zacharias Calil (União Brasil-GO). Calil enfatizó que la propuesta surge de «diálogo institucional y reflexión técnica, buscando equilibrio entre iniciativa libre, competencia y protección de la salud pública». También argumentó que «la presencia extendida de mercados, supermercados y sus equivalentes, incluyendo en las ubicaciones más remotas del territorio nacional, puede ser adecuadamente utilizada para facilitar la vida de los usuarios de medicamentos». En agosto de 2025, el ministro de Salud, Alexandre Padilha (PT), apoyó la medida en un video, afirmando que ampliaría el acceso de la población a los medicamentos. El Senado aprobó el texto en septiembre de 2025, por la Comisión de Asuntos Sociales, con carácter terminativo, enviándolo directamente al pleno de la Cámara. A pesar del apoyo del gobierno, diputados del PT, como Maria do Rosário (PT-RS), se opusieron. Para ella, el proyecto crea un «problema de salud pública», fomentando el uso indiscriminado de medicamentos. «Incluso con orientación del gobierno, con orientación del partido, mantengo mi posición (...) creyendo que debemos abordar este uso indiscriminado de medicamentos», declaró. El proyecto inicial preveía la venta de medicamentos de venta libre en estantes, con asistencia de farmacéutico presencial o virtual, pero el texto final impone más restricciones.