La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) aprobó, el 28 de enero de 2026, resoluciones que permiten el cultivo de cannabis para tratamientos de salud e investigación, junto con nuevas vías de administración e importación de plantas. Este paso marca un avance en la cadena de producción nacional, facilitando el acceso a medicamentos derivados de plantas. Los cambios amplían las opciones para pacientes con enfermedades graves manteniendo restricciones estrictas.
El 28 de enero de 2026, la Junta Directiva de Anvisa aprobó por unanimidad tres resoluciones que regulan el cultivo, la investigación y la producción de cannabis por asociaciones de pacientes con fines farmacéuticos. Esta decisión actualiza la RDC 327/2019 y marca un hito regulatorio en Brasil, donde el cultivo de Cannabis sativa —incluyendo cáñamo y marihuana— ha estado prohibido desde el Decreto-Ley n.º 891 de 1938. Los nuevos reglamentos permiten el cultivo en lugares controlados con niveles de THC inferiores al 0,3 %, exclusivamente para uso medicinal e investigación, incluyendo criterios como coordenadas georreferenciadas y planes de prevención de desvíos. Anteriormente, el cultivo farmacéutico estaba prohibido, lo que obligaba a importar extractos y elevaba los costos. En 2024, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) autorizó el cultivo de cáñamo para fines industriales y medicinales, ordenando la regulación por parte de Anvisa. Otros cambios incluyen nuevas vías de administración —bucal, sublingual y dermatológica, además de las anteriores orales e inhalatorias— y permiso para farmacias de manipulación para preparar fitofármacos de cannabidiol puro. Ahora se permiten importaciones de plantas para fabricación nacional, lo que podría reducir los precios. Los productos con más del 0,2 % de THC pueden ser accedidos por pacientes con enfermedades debilitantes graves, no solo terminales. «Es un hito importante», dice Bruno Pegoraro, presidente del Instituto Ficus, destacando el avance en la cadena de producción. El médico Guilherme Nery, del Instituto Cannabis en la Práctica, elogia la democratización y personalización de los tratamientos. A diciembre de 2025, había 33 productos de cannabidiol y 16 extractos de cannabis autorizados en el país. A pesar de los avances, el límite del 0,3 % de THC es criticado como restrictivo; Pegoraro aboga por elevarlo al 1 % en casos de dolor severo. El proyecto de ley 299/2015, aprobado por una comisión en 2021, sigue estancado en el Congreso, lo que subraya los retrasos legislativos que perjudican a pacientes y al sector productivo.