La concesionaria Coviandina identificó intervenciones irregulares en la quebrada Munar, a la altura del kilómetro 15+940 de la vía Bogotá-Villavicencio, durante una visita técnica el 29 de enero. Estas acciones incluyen desvíos del cauce y captaciones ilegales que ponen en riesgo la seguridad vial y las comunidades cercanas. La entidad insta a las autoridades ambientales a actuar con urgencia para prevenir daños mayores.
Durante una visita técnica el 29 de enero, la concesionaria Coviandina detectó varias irregularidades en el manejo del recurso hídrico en la quebrada Munar, ubicada en el kilómetro 15+940 de la vía Bogotá-Villavicencio. Entre las observaciones se encuentran desvíos del cauce mediante canales artesanales, captaciones ilegales de agua, instalación de mangueras y tuberías, posibles vertimientos y acumulación de material particulado. Estas intervenciones, atribuidas a particulares o pobladores cercanos, alteran el flujo natural del agua y representan un riesgo significativo.
Coviandina recopiló evidencias de estas modificaciones antrópicas no autorizadas, que podrían generar incrementos repentinos del nivel de agua, reboses, erosión acelerada, inestabilidad de taludes y arrastre de material. Tales efectos comprometen la seguridad vial, la integridad de la infraestructura y el bienestar de las comunidades aledañas. La entidad señaló similitudes con incidentes previos en los kilómetros 58+000 y 18+000.
"Como concesionaria de la vía Bogotá-Villavicencio, Coviandina pone en conocimiento de las autoridades estas situaciones por constituir posibles infracciones ambientales y un riesgo inminente para la estabilidad del corredor", afirmó la concesionaria en su comunicado. Ante esto, reiteraron la necesidad de una acción coordinada y urgente por parte de las entidades ambientales y territoriales, aplicando principios de prevención y precaución para detener estas prácticas y evitar eventos de mayor magnitud con daños irreparables.