Algunos pacientes con cáncer toman suplementos de biotina con la esperanza de mejorar el crecimiento del cabello y las uñas, pero los especialistas del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio advierten que las dosis altas de biotina pueden interferir con ciertos análisis de sangre utilizados en el seguimiento del cáncer, lo que podría producir resultados engañosos que afectarían a la atención de seguimiento.
La caída del cabello durante el tratamiento contra el cáncer puede llevar a los pacientes a probar suplementos de venta libre comercializados para el recrecimiento capilar, incluida la biotina, según los médicos del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio.
Brittany Dulmage, oncodermatóloga del Centro Oncológico Integral de la Universidad Estatal de Ohio, afirmó que los beneficios de la biotina oral para la caída del cabello relacionada con el cáncer son inciertos, mientras que el riesgo de interferencia en las pruebas de laboratorio puede pasarse por alto.
"Existe la idea errónea de que los suplementos de biotina son inofensivos y que no hay razón para no tomarlos. La realidad es que los suplementos pueden causar resultados de laboratorio inexactos, lo que deriva en un retraso o cambio en los planes de tratamiento de los pacientes", dijo Dulmage.
Dulmage señaló que muchos pacientes comienzan a tomar biotina después de informarse en línea o por el boca a boca. También indicó que la biotina puede interferir con algunos análisis de sangre utilizados en el control de varios tipos de cáncer —incluidos los asociados con el cáncer de próstata, tiroides, ovario y mama— porque ciertos ensayos utilizan química basada en la biotina.
Según Dulmage, esta interferencia puede hacer que algunos resultados parezcan artificialmente más bajos, como el antígeno prostático específico (PSA) y la hormona estimulante de la tiroides (TSH), y puede hacer que algunas lecturas de hormonas reproductivas, incluidos el estrógeno y la testosterona, parezcan artificialmente más altas.
La especialista aconsejó a los pacientes que continúen usando biotina que lo hablen con su equipo médico antes de los análisis; en el informe de ScienceDaily, recomendó suspender la biotina al menos 72 horas antes de las extracciones de sangre programadas siempre que sea posible. También señaló que no todas las pruebas están planificadas y advirtió que la biotina también puede interferir con la prueba de troponina.
El informe de la Universidad Estatal de Ohio cita un artículo escrito por Dulmage y sus colegas en JCO Oncology Practice, en el que instan a los médicos a hablar con los pacientes sobre la caída del cabello y la posibilidad de interferencias en los laboratorios relacionadas con la biotina.