Eurogamer ha seleccionado Blue Prince, desarrollado por Dogubomb, como su juego del año para 2025. El título destaca por sus mecánicas de puzles innovadoras en una casa que cambia proceduralmente. Más allá del gameplay, explora temas de ausencia y legado, suscitando reflexiones personales del reseñista.
Blue Prince invita a los jugadores a explorar una casa en constante cambio, donde cada puerta ofrece una elección entre tres habitaciones posibles. El objetivo consiste en navegar 45 habitaciones gestionando recursos limitados para añadir nuevos espacios, desbloquear puertas o acceder a áreas especiales. Un rumor persistente alude a una habitación 46 oculta, que impulsa el misterio principal.
La casa se reinicia cada noche, introduciendo repetición y aleatoriedad, sobre todo en las etapas iniciales y medias. Esto puede causar frustración cuando las habitaciones deseadas no aparecen, pero incentiva aprender el contenido de las habitaciones y detectar conexiones entre ellas. Los puzles abarcan desde desafíos explícitos, como manipular tuberías y válvulas al estilo de Myst, hasta otros más sutiles e implícitos que premian la observación paciente.
En su núcleo, Blue Prince trasciende las aventuras de puzles típicas al adentrarse en temas humanos más profundos. Examina la ausencia —lo que queda tras la partida de alguien— y los fragmentos dejados atrás, como cartas, testamentos y recuerdos ocultos. Estos elementos ayudan a reconstruir las vidas y experiencias de los antiguos habitantes de la casa.
El diseño del juego evoca la lógica intrincada de los puzles de Zelda, pero la aplica a todo un entorno dinámico. Aun con pistas falsas y periodos prolongados de contemplación, fomenta un compromiso companion-like durante semanas o meses. Como parte de la serie de fin de año de Eurogamer sobre juegos de 2025, esta elección resalta cómo los títulos pueden combinar ingenio con resonancia personal.