Mónica Higuera Garzón, exdirectora de la Unidad de Regulación Financiera (URF), renunció al cargo debido a su oposición a la propuesta del Gobierno de repatriar ahorros pensionales invertidos en el exterior. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció la medida el 31 de diciembre de 2025 para obtener fondos y reducir el déficit fiscal. El presidente Gustavo Petro defendió la iniciativa, argumentando beneficios económicos, lo que generó un debate público con la exfuncionaria.
El 31 de diciembre de 2025, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció la intención del Gobierno de repatriar aproximadamente 200 billones de pesos en ahorros pensionales de fondos privados invertidos en el extranjero, como parte de medidas para subsanar el déficit fiscal. Esta propuesta generó críticas inmediatas, incluyendo las de Mónica Piedad Higuera Garzón, quien hasta ese momento dirigía la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera de la URF.
Higuera renunció el mismo día, revelando que su salida se debió a no apoyar el proyecto de decreto. En mensajes en redes sociales, criticó la medida por considerar que los recursos están invertidos en productos de mediano y largo plazo con penalizaciones por retiro anticipado. "Tomen decisiones serias y rigurosas con el país y con los colombianos. ¡Dejen de improvisar!", escribió. Advirtió que traer 125 billones en seis meses sería 'fatal' y podría generar riesgos macroeconómicos, como afectaciones a la tasa de cambio y al mercado de valores. Insistió en la necesidad de simulaciones técnicas, jurídicas y actuariales, y defendió la diversificación de inversiones para proteger el capital y maximizar rentabilidades que beneficien las pensiones.
El presidente Gustavo Petro respondió reafirmando su postura, señalando que la medida había sido vigente hasta que el expresidente Juan Manuel Santos envió los ahorros al exterior. "Si el ahorro pensional se queda en Colombia, baja la tasa de interés real para préstamos de largo plazo, como la vivienda y se reactiva la industria", argumentó. Acusó a los banqueros de invertir en activos ilíquidos. Ante las críticas, Petro concedió que el retorno debe ser gradual, frenando nuevas salidas y planificando desinversiones en el exterior para invertir en infraestructura como ferrocarriles, fibra óptica y vivienda. "Que no es robo del estado como dicen, porque los mismos administradores privados seguirán controlando el saldo de ahorro de sus cuentahabientes laborales", aclaró.
Higuera respondió reconociendo puntos en común, como la importancia de la transparencia, transiciones graduales y mitigación de riesgos. Ofreció su expertise para asesorar al Gobierno en un enfoque sólido. El intercambio culminó en un leve consenso sobre los beneficios de mayor inversión interna, aunque Higuera enfatizó que la diversificación asegura más ahorro para pensiones y reduce la carga presupuestal. Su renuncia, confirmada para el 31 de diciembre de 2025, resalta tensiones entre criterios técnicos y prioridades políticas en la reforma pensional.