El ajo repele a los mosquitos y evita que se apareen o pongan huevos. El compuesto disulfuro de dialilo es el responsable de estos efectos, lo que proporciona una base científica a una creencia mantenida durante siglos.
El ajo se ha considerado un repelente natural de mosquitos durante siglos. Se cree que su olor penetrante ahuyenta a los insectos que transmiten enfermedades como el dengue y la malaria.