El gobierno argentino lanzó la Oficina de Respuesta Oficial para combatir la desinformación y exponer operaciones mediáticas, pero la iniciativa generó críticas inmediatas por posibles amenazas a la libertad de expresión. La diputada Laura Alonso y asociaciones periodísticas como ADEPA y FOPEA cuestionaron el rol del Estado en 'fabricar la verdad'. La polémica se extendió en redes sociales con respuestas de figuras como Santiago Caputo y Alberto Fernández.
Creación de la Oficina de Respuesta Oficial
El 5 de febrero de 2026, el gobierno nacional argentino anunció la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, un nuevo organismo destinado a 'desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política'. Según el comunicado oficial, la oficina busca combatir la desinformación brindando más información, sin imponer una mirada particular, para que los ciudadanos distingan hechos de relatos. 'La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone', se enfatizó en la presentación.
Sin embargo, la iniciativa provocó una rápida controversia. La diputada porteña Laura Alonso, del PRO, rechazó la medida en la red social X, afirmando: 'Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en “fabricar la verdad”. No hay excusas'. Agregó que 'la libertad de expresión es el corazón de la democracia republicana' y que los funcionarios deben responder personalmente a las críticas, incluso falsas. 'Jamás usar el aparato estatal para imponer la “verdad oficial”. Esperemos que esta “oficina” se agote en un olvidable mensaje de X', concluyó.
Asociaciones periodísticas también expresaron inquietud. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) alertó sobre el potencial uso de la oficina para verificar contenidos periodísticos. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) advirtió: 'El Gobierno no puede erigirse como un tribunal de la verdad'.
El asesor presidencial Santiago Caputo respaldó la oficina, criticando al periodismo: 'Buena parte de las personas que dicen ser periodistas no quieren ejercer la profesión con responsabilidad ahora se van a encontrar con una respuesta oficial del gobierno que señale sus mentiras. Se festeja'. Esto generó réplicas, como la de una cuenta satírica que recordó la intervención de Caputo en una entrevista de Jonathan Viale a Javier Milei, y el expresidente Alberto Fernández, quien tuiteó: 'La pavada perfecta' con el hashtag #PAVORNI.
La polémica resalta tensiones entre la lucha contra la desinformación y la protección de la libertad de expresión, en un contexto donde el gobierno busca achicar el Estado pero crea nuevas estructuras comunicacionales.