Japón ha identificado un enorme depósito submarino de tierras raras a 6.000 metros de profundidad cerca de Minamitorishima, el remoto atolón del Pacífico fundamental para sus acelerados planes de minería en aguas profundas. El hallazgo, detallado en un reciente informe de WIRED y que se suma a la instalación de equipos realizada a principios de este año, refuerza el impulso de Tokio por independizarse de los suministros chinos de estos materiales críticos para la fabricación.
Tras la aceleración en febrero de su iniciativa de minería submarina, que cuenta con una década de antigüedad, Japón informa ahora de un importante depósito de tierras raras cerca de Minamitorishima, uno de sus puestos de avanzada más aislados, situado a 2.000 kilómetros al sureste de Tokio. El artículo de WIRED publicado el jueves destaca el potencial de este tesoro para abastecer a las industrias electrónica y de alta tecnología, abordando la fuerte dependencia de las importaciones de Japón.
Este descubrimiento se alinea con los esfuerzos en curso descritos por funcionarios como Shoichi Ishii, de la Plataforma Nacional para Desarrollos Oceánicos Innovadores de Japón, quien hizo hincapié en la seguridad económica. Con pruebas de minería previstas para principios de 2027 tras la reciente instalación de equipos desplegados desde buques, el depósito podría remodelar las cadenas de suministro mundiales dominadas por China. Palabras clave: tierras raras, minería en aguas profundas, Minamitorishima, seguridad de la cadena de suministro.