Nick Kyrgios venció cómodamente a Aryna Sabalenka por 6-3 y 6-3 en una exhibición amistosa en Dubái, reviviendo el formato de la Batalla de los Sexos. El australiano, casi retirado del tenis, superó a la número uno del mundo en un partido de entretenimiento que ha generado debate sobre el tenis femenino. Ambos jugadores minimizaron la seriedad del encuentro, pero la victoria de Kyrgios reabre discusiones sobre la igualdad en el deporte.
El domingo 28 de diciembre de 2025, en Dubái, Nick Kyrgios, el tenista australiano de 30 años que ha estado al borde de la retirada durante tres años y ahora actúa como comentarista de televisión, derrotó a Aryna Sabalenka, número uno del circuito WTA, por un doble 6-3 en la 'Batalla de los Sexos 2.0'. Este partidillo entre amigos fue una exhibición para ganar dinero, común en el tenis moderno, pero se presentó como un duelo entre iguales con ajustes como un 9% menos de espacio en la pista de Sabalenka y una sola bola para el saque de ambos.
El encuentro no se tomó en serio: hubo numerosos errores y golpes extraños, con Kyrgios jugando a medio gas y sin golpear la bola con toda su fuerza habitual. En los raros intercambios serios, Sabalenka, conocida por dominar a sus rivales, se mostró inferior, quedándose atrás sin recursos. Esto ha sido criticado como un flaco favor para el tenis femenino, ya que proporciona argumentos a quienes cuestionan la igualdad económica en los torneos, a pesar de que el circuito WTA ha logrado equiparar premios en las grandes citas desde hace décadas.
La Batalla de los Sexos evoca los míticos partidos de 1973, cuando Bobby Riggs, de 55 años, venció a Margaret Court pero perdió ante Billie Jean King, un triunfo simbólico para la reivindicación del tenis femenino en la creación del circuito profesional. En contraste, la victoria de Kyrgios, un polemista talentoso, podría amenazar con reabrir un debate que se consideraba cerrado.
Tras el partido, Kyrgios admitió nervios y limitaciones físicas: "No creo que mucha gente se hubiera atrevido a jugar este partido, sobre todo en mi estado. Aryna estaba preparada para el reto. Yo jugué bajo presión porque llevo dos años fuera del juego. No podía usar prácticamente la mano derecha". Elogió a su rival: "Es una tenista increíble. Cuando se movía de un lado a otro y pegaba algunos golpes pensé que la diferencia con los jugadores de élite es menor. Podía haber pasado cualquier cosa".
Sabalenka, satisfecha, comentó: "Me sentí genial. Creo que di una gran pelea. Él estaba teniendo dificultades. Se puso muy tenso. Creo que fue un partido de gran nivel y ya conozco sus fortalezas y debilidades. El siguiente partido que juegue con él será mejor. Me encantaría volver a jugar".