Una nueva ley aprobada por la Legislatura de Nebraska exigirá que los centros de datos informen al estado sobre su consumo anual de agua y su demanda de energía. La medida tiene como objetivo abordar las preocupaciones sobre la escasez de agua en un estado que enfrenta una sequía persistente.
La legislación exige una mayor transparencia en una industria a menudo descrita como una caja negra. Jesse Bradley, director del Departamento de Agua, Energía y Medio Ambiente, calificó la ley como un gran comienzo que ayudará en la planificación futura. Los centros de datos dependen del agua principalmente para enfriar sus servidores. Google informó que sus instalaciones en Nebraska utilizaron 732 millones de galones en 2025. El sitio de Meta en el condado de Sarpy extrajo entre 26.7 millones y 37.5 millones de galones anuales entre 2020 y 2024. Funcionarios locales e investigadores han dado la voz de alarma sobre la expansión de las instalaciones en áreas con estrés hídrico. John Winkler, del Distrito de Recursos Naturales de Papio-Missouri River, señaló que no tiene sentido ubicar centros de datos donde los suministros de agua ya son inseguros. Actualmente, el estado carece de un recuento oficial de centros de datos. Los reguladores evaluarán ahora las brechas de información restantes una vez que entren en vigor los nuevos requisitos de presentación de informes.