La Autoridad Nacional de Fiscalía (NPA) ha anunciado procesos penales contra los individuos implicados en la tragedia de Life Esidimeni, en la que al menos 141 usuarios de servicios de salud mental fallecieron entre 2015 y 2016. Los pacientes habían sido trasladados de instalaciones autorizadas a ONG no registradas y sin el equipamiento adecuado. Familias y activistas celebran la decisión como un paso fundamental hacia la rendición de cuentas.
La NPA describió los sucesos de Life Esidimeni como "una de las violaciones de derechos humanos más graves en la Sudáfrica democrática". La portavoz Lumka Mahanjana atribuyó los años de retraso a la complejidad del caso y a la magnitud de las pruebas, reconociendo el dolor sentido por las familias.
Una investigación dirigida por la jueza Mmonoa Teffo determinó negligencia y fallos sistémicos en el Departamento de Salud de Gauteng. Identificó a la exconsejera de salud (MEC) de Gauteng, Qedani Mahlangu, y a la exdirectora de salud mental, la Dra. Makgabo Manamela, como potencialmente responsables de cargos penales, probablemente incluyendo homicidio culposo.
Sasha Stevenson, de SECTION27, calificó la decisión como una victoria histórica, atribuyéndola a la persistencia de las familias. "Es un paso adelante muy importante en materia de rendición de cuentas y justicia", afirmó. Mark Heywood, cofundador de SECTION27, la describió como una noticia agridulce, pero que sirve de advertencia para los funcionarios públicos.
Christine Nxumalo, quien perdió a su hermana, expresó sorpresa y alivio. "Nunca pensé que llegaríamos hasta aquí", señaló, instando a que los procesos sean rápidos para evitar más demoras. Jack Bloom, de la DA, coincidió en que la medida llega con mucho retraso y expresó su esperanza de que se presenten cargos de homicidio culposo contra Mahlangu.