Una nueva investigación indica que los niveles de estrógeno, que varían a lo largo del ciclo menstrual, pueden influir en la eficacia con la que algunos medicamentos llegan al cerebro en las mujeres.
Illana Gozes, de la Universidad de Tel Aviv, dirigió un nuevo análisis de Davunetide, un fármaco experimental derivado de la proteína neuroprotectora dependiente de la actividad (ADNP). El compuesto no mostró beneficios generales en un ensayo de 2014 para la parálisis supranuclear progresiva, lo que llevó al desarrollador original a detener el trabajo. Cuando los resultados se separaron por sexo, las mujeres parecieron experimentar una progresión más lenta de la enfermedad y menos síntomas, como dificultad para tragar. Los experimentos con ratones y las mediciones en ocho voluntarios adultos mostraron además mayores concentraciones del fármaco en la cabeza y en el plasma cuando los niveles de estrógeno eran elevados. Gozes, ahora vicepresidenta de desarrollo de fármacos en ExoNavis Therapeutics en Tel Aviv, dijo que la empresa planea realizar ensayos estratificados por sexo para el síndrome de ADNP y la parálisis supranuclear progresiva. Jens Pahnke, de la Universidad de Oslo, señaló que el estado hormonal rara vez se rastrea en los ensayos, calificándolo de descuido significativo. Los hallazgos se publicaron en Genomic Psychiatry.