Filipinas ha solicitado a Irán que la considere un país no hostil para garantizar el tránsito seguro de sus buques petroleros a través del estrecho de Ormuz. La secretaria de Asuntos Exteriores, Maria Theresa Lazaro, y la secretaria de Energía, Sharon Garin, se reunieron con el embajador iraní Yousef Esmaeilzadeh el 1 de abril de 2026. Según los funcionarios, Irán respondió de manera positiva.
El miércoles 1 de abril de 2026, en Manila, la secretaria de Asuntos Exteriores, Maria Theresa Lazaro, y la secretaria de Energía, Sharon Garin, se reunieron con el embajador de Irán en Filipinas, Yousef Esmaeilzadeh. Este encuentro marcó la primera reunión formal desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra contra Irán a finales de febrero de 2026. Filipinas solicitó ser designada como país no hostil y pidió garantizar el paso seguro para los buques con bandera filipina y los cargamentos de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una vía fluvial vital por la que circula el 20% del petróleo mundial con destino a Asia. La subsecretaria de Comunicaciones Presidenciales, Claire Castro, describió la reunión como 'excepcionalmente cálida y abierta'. 'Dada su disposición declarada a cooperar, somos muy optimistas sobre un resultado favorable', afirmó. Castro citó al embajador diciendo que Irán había estado esperando el acercamiento de Filipinas y reafirmó su 'fuerte voluntad' de ayudar con las solicitudes. La medida es crucial para proteger a los marinos filipinos y el suministro energético del país, ya que la mayor parte del petróleo filipino proviene de Oriente Medio. El presidente Ferdinand Marcos Jr. ha declarado un estado de emergencia energética nacional con una duración de un año. Está previsto que Lazaro se reúna con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, el jueves 2 de abril, para asegurar estos compromisos al más alto nivel. Filipinas ha pedido el cese de las hostilidades y la protección de los civiles, manteniendo su neutralidad a pesar de su alianza mediante tratado con Estados Unidos.