El suicidio de Luiz Phillipi Machado de Moraes Mourão, arrestado en la Operación Compliance Zero, generó confusión sobre la muerte cerebral. Expertos aclaran que la sospecha no equivale al diagnóstico, que requiere un protocolo riguroso avalado por el Consejo Federal de Medicina. El proceso confirma la irreversibilidad de la pérdida total de la función cerebral.
Luiz Phillipi Machado de Moraes Mourão, arrestado en la Operación Compliance Zero de la Policía Federal, se suicidó en una celda en Minas Gerais. El caso llamó la atención sobre la distinción entre sospecha y diagnóstico de muerte cerebral, también conocida como muerte encefálica, que es irreversible y equivalente a la muerte cardiorrespiratoria. nnSegún el intensivista Fábio Gomes, del Hospital Alemão Oswaldo Cruz, la muerte cerebral implica la inactividad completa del encéfalo, incluyendo la corteza responsable del pensamiento y la base del cerebro que controla funciones vitales como la respiración. El corazón continúa latiendo gracias a un sistema autónomo, lo que puede angustiar a las familias, pero sin soporte artificial, el paciente deja de respirar. nnEl protocolo, actualizado por la Resolución del Consejo Federal de Medicina en 2017 y más riguroso que en muchos países, comienza con la sospecha en pacientes en coma grave en la UCI. Los requisitos incluyen coma no responsivo a estímulos, causa conocida (como trauma), estabilidad hemodinámica, ausencia de sedantes y confirmación de laboratorio de no influencia de drogas. nnEl proceso se divide en etapas: dos evaluaciones clínicas neurológicas por médicos diferentes, con un intervalo de al menos una hora, probando reflejos pupilares, corneales, auditivos y otros, seguidos de una prueba de apnea para verificar la respiración espontánea. Luego, un examen complementario, como el Doppler transcraneal, confirma la ausencia de flujo sanguíneo cerebral. Todo el proceso toma de 24 a 48 horas. nn«Hay una diferencia entre la sospecha y decretarla realmente. El protocolo de muerte cerebral está bien sistematizado», explica el neurocirujano Marcelo Valadares. Se informa a la familia, pero no autoriza el inicio, ya que es un proceso clínico. Tras la confirmación, se abre la posibilidad de donación de órganos si es autorizada por los familiares; de lo contrario, se suspenden las medidas de soporte. nnLos expertos enfatizan que sin el protocolo completo, la condición no se declara oficialmente, y el cuerpo tiende a fallar en días sin actividad cerebral.