Investigadores han verificado un raro terremoto profundo que sacudió Utah en 1979 a una profundidad que antes se consideraba imposible para este tipo de eventos bajo los continentes. Un nuevo análisis de datos antiguos y un sismo ocurrido en 2025 respaldan la existencia de terremotos en el manto continental.
El terremoto de magnitud 3.8 del 24 de febrero de 1979 ocurrió cerca de Randolph, Utah, a unos 90 kilómetros bajo la superficie. Investigadores de la Universidad de Utah reexaminaron los registros sísmicos y confirmaron su origen en el manto, junto con otros ocho eventos similares en la región. Un sismo de magnitud 4.1 registrado el 10 de septiembre de 2025 cerca de Maeser se originó a 68 kilómetros de profundidad. En estudios publicados, este fue descrito como un evento arquetípico del manto continental. Keith Koper, profesor de geología, señaló las condiciones inusuales y afirmó que las rocas a tales profundidades se comportan más como caramelo, pero aun así pueden fracturarse. Los eventos se agrupan cerca del borde occidental del cratón de Wyoming. Los hallazgos aparecieron en Geophysical Research Letters en 2025 y en The Seismic Record en 2026. Entre los coautores se incluyen Sean Hutchings y George Zandt.