Un grupo de investigadores ha identificado zonas de barrera natural en una falla submarina que actúan como frenos para evitar que los terremotos aumenten de magnitud. Los hallazgos provienen de estudios detallados de la falla transformante Gofar, frente a las costas de Ecuador.
La falla Gofar se encuentra aproximadamente a 1.000 millas al oeste de Ecuador, donde las placas del Pacífico y de Nazca se deslizan una junto a la otra. Durante al menos 30 años, ha producido terremotos de magnitud 6 casi idénticos cada cinco o seis años. Durante mucho tiempo, los científicos se preguntaron por qué los sismos permanecen tan constantes y limitados en magnitud.