Un nuevo estudio revela que la tensión tectónica a lo largo de las fallas de San Andrés y San Jacinto en el sur de California ha alcanzado niveles no vistos en el último milenio. Los investigadores identificaron el paso de Cajon como una puerta sísmica que podría permitir que una ruptura se extienda a través de ambos sistemas. Los hallazgos, basados en un modelo físico, destacan las condiciones que históricamente precedieron a grandes eventos multifalla.
El estudio, dirigido por la Dra. Liliane Burkhard de la Universidad de Berna, reconstruyó 1.000 años de actividad sísmica utilizando registros geológicos. Muestra una tensión actual de 3,6 MPa en la sección San Jacinto-Bernardino y de 2,8 MPa en la sección sur de Mojave de la falla de San Andrés. Estos niveles elevados y similares coinciden con los patrones observados antes de grandes rupturas que cruzaron la unión. El paso de Cajon funciona como una puerta sísmica, donde las condiciones de tensión determinan si un terremoto permanece en una sola falla o se propaga a través de ambas. Ejemplos históricos incluyen el evento de Fort Tejon de 1857, que se detuvo en el paso, y el terremoto de Wrightwood de 1812, que lo cruzó. Burkhard enfatizó que el trabajo no es una predicción de fechas. En cambio, respalda la evaluación de riesgos, la planificación de infraestructura y la preparación para emergencias en la región de Los Ángeles y sus alrededores.