Sony ha confirmado oficialmente que los temporizadores de licencia de 30 días reportados la semana pasada en nuevos juegos de PS4 y PS5 solo requieren una verificación en línea única para convertirse en una licencia permanente sin conexión, lo que alivia algunas preocupaciones sobre la propiedad. La declaración sigue a las investigaciones de la comunidad, pero no aborda el problema 'CBOMB' con las baterías CMOS de la consola.
En respuesta a los informes generalizados que comenzaron el 24 de abril, detallados en coberturas anteriores, los usuarios de PlayStation observaron cuentas regresivas de 30 días en las licencias de juegos digitales comprados a partir de marzo. Sin una verificación por internet, el acceso expiraría, lo que generó temores de un sistema DRM siempre en línea y especulaciones sobre la intención de frenar los abusos en los reembolsos de PSN.
La declaración de Sony emitida durante la noche aclara: “Los jugadores pueden seguir accediendo y jugando sus juegos comprados como de costumbre. Se requiere una verificación en línea única después de la compra para confirmar la licencia del juego, tras lo cual no se necesitan más comprobaciones”. Las pruebas de la comunidad sugieren realizar la verificación alrededor de los 15 días posteriores a la compra para obtener mejores resultados.
El cambio no anunciado, vinculado al firmware 13.50 de PS4, causó confusión inicialmente, incluyendo respuestas no concluyentes del soporte de IA. Si bien la confirmación disipa los rumores de verificaciones recurrentes, Sony mantiene silencio sobre el 'CBOMB': las consolas con baterías CMOS agotadas fallan en la validación, lo que podría bloquear el acceso a nuevos juegos una vez que finalice el soporte, algo similar a problemas heredados que Sony ha corregido anteriormente.