Elon Musk ha confirmado informes de que SpaceX planea salir a bolsa a principios de junio de 2026, con una valoración de 1,5 billones de dólares. El anuncio subraya el dominio abrumador de la compañía en el sector espacial, impulsado por lanzamientos récord de cohetes e innovaciones de reducción de costes. Los comentaristas argumentan que la valoración refleja el control de SpaceX sobre infraestructuras espaciales clave.
El revuelo en torno a la posible oferta pública inicial (IPO) de SpaceX se encendió el 11 de diciembre de 2025, cuando Eric Berger, editor senior de espacio en Ars Technica, publicó un artículo titulado 'Aquí está por qué creo que SpaceX saldrá a bolsa pronto'. Elon Musk respondió directamente al post de Berger en X (antes Twitter), diciendo simplemente: 'Como siempre, Eric tiene razón'. Esto supuso un cambio respecto a la postura anterior de Musk de que SpaceX nunca saldría a bolsa. Los logros de SpaceX respaldan la alucinante valoración de 1,5 billones de dólares, con la que la compañía busca recaudar más de 30.000 millones de dólares. En 2025, SpaceX lanzó 165 cohetes –casi uno cada dos días– más que el resto del mundo junto y representando el 75% de todas las cargas útiles enviadas al espacio. La compañía ha superado a gigantes tradicionales como Boeing, Lockheed y Northrop Grumman, operando una constelación de satélites casi 10 veces mayor que cualquier competidor y sirviendo como único proveedor para misiones de astronautas de la NASA al espacio. Central en esta dominancia está el cohete Starship, diseñado para llevar 100 a 150 toneladas métricas a órbita –cuatro a seis veces la capacidad de las 25 toneladas del Space Shuttle. Starship promete costes de lanzamiento de 100-150 dólares por kilogramo, 10 veces más barato que el Falcon de SpaceX, 50 veces más barato que el Ariane francés y 200 veces más barato que el SLS de la NASA. Estimaciones internas sugieren que los costes marginales de lanzamiento podrían caer a 2 millones de dólares, subcotando a competidores un 99% incluso a 20 millones de dólares por lanzamiento. La red Starlink de SpaceX amplifica su posición, con más de 9 millones de clientes activos en 155 mercados a diciembre de 2025, sumando unos 20.000 usuarios diarios. Para octubre de 2025, SpaceX había lanzado su 10.000.º satélite Starlink, con planes para 70.000 más en dos años. La reciente adquisición del espectro de telefonía móvil de Echostar posiciona a Starlink como un gran proveedor global de telecomunicaciones. Como señala el comentarista Joseph Orifice: 'Starlink es la mayor red de banda ancha satelital del planeta. Millones de hogares en áreas rurales y desatendidas ahora dependen de Starlink como conexión a internet principal. Las aerolíneas la usan para Wi-Fi a bordo. Las flotas de barcos la usan en medio del océano. Gobiernos y militares usan versiones seguras para comunicaciones y vigilancia. Starlink ha transformado a SpaceX de una empresa de lanzamientos en un negocio de infraestructura con ingresos recurrentes.' Este monopolio de infraestructuras –poseer casi todas las capacidades de lanzamiento espacial– evoca valoraciones históricas de billones de dólares de redes ferroviarias, carreteras y puertos. Aunque algunos analistas consideran la cifra de 1,5 billones ambiciosa, añadir la 'prima Elon Musk' la hace razonable, comparable solo con la cotización de 1,7 billones de Saudi Aramco en 2019.