Un estudio realizado por investigadores de la Universidad McGill y la Escuela de Medicina de Yale sugiere que el aprendizaje, y la posterior retención, de nuevos patrones del habla depende más de las áreas cerebrales que procesan el sonido y la sensación corporal que de las regiones de la corteza motora que controlan los movimientos del habla. El trabajo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los hallazgos desafían una suposición común en la neurociencia sensoriomotora: que el aprendizaje del habla a largo plazo y su consolidación son impulsados principalmente por cambios en la corteza motora.
En los experimentos, los investigadores alteraron la retroalimentación del habla de los participantes en tiempo real y luego utilizaron estimulación magnética transcraneal (EMT) para interrumpir temporalmente la actividad en tres regiones implicadas en la producción y el aprendizaje del habla: la corteza auditiva, la corteza somatosensorial y la corteza motora.
Cuando la estimulación se dirigió a la corteza auditiva o somatosensorial, los participantes mostraron una peor retención de los movimientos del habla recién aprendidos al ser evaluados 24 horas después. Por el contrario, la interrupción de la corteza motora tuvo poco efecto en la retención.
"La neurociencia sensoriomotora se ha centrado tradicionalmente en las áreas motoras frontales como los principales impulsores del movimiento. Este estudio cambia esa comprensión al demostrar que el aprendizaje del habla humana es extensamente sensorial por naturaleza", señaló David Ostry, profesor de psicología en la Universidad McGill.
"Nuestro estudio desafía la suposición de que los nuevos recuerdos del habla dependen únicamente de cambios en las áreas motoras del cerebro. En cambio, subraya la importancia de los cambios en las áreas cerebrales auditivas y somatosensoriales en la configuración de cómo aprendemos a hablar", dijo el coautor del estudio Nishant Rao, científico investigador asociado en la Universidad de Yale.
Los investigadores afirmaron que los resultados podrían ayudar a orientar trabajos futuros sobre la rehabilitación del habla, como la recuperación tras un accidente cerebrovascular, y también podrían informar el diseño de tecnologías de comunicación y habla basadas en el cerebro que incorporen el procesamiento sensorial.
El estudio, titulado "Sensory basis of speech motor learning and memory", fue escrito por Nishant Rao, Rosalie Gendron, Timothy F. Manning y David J. Ostry. Informó contar con el apoyo del Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de los EE. UU.