La enfermedad de altura representa un riesgo significativo para los excursionistas que se dirigen al Campo Base del Everest, pero a menudo se puede prevenir mediante una preparación adecuada y aclimatación. Los montañistas enfatizan el ritmo y conocer los límites por encima de la mera fuerza. Esta guía detalla pasos prácticos para asegurar un viaje más seguro en el Himalaya.
La enfermedad de altura, o mal agudo de montaña (AMS), afecta a los excursionistas por encima de los 3.000 metros debido a los niveles reducidos de oxígeno. En la ruta al Campo Base del Everest (EBC), que alcanza los 5.364 metros donde el oxígeno es aproximadamente el 50% de los niveles del nivel del mar, pueden aparecer síntomas como dolores de cabeza, náuseas y fatiga rápidamente, especialmente después de Namche Bazaar a 3.440 metros. Los desafíos de la ruta incluyen días largos, clima frío, deshidratación y mal sueño en las casas de té, lo que aumenta la vulnerabilidad incluso para personas en forma. Formas graves, como el edema pulmonar de gran altitud (HAPE) con líquido en los pulmones o el edema cerebral (HACE) que causa confusión, requieren descenso inmediato y ayuda médica. La preparación comienza 8-12 semanas antes con caminatas en subida, paseos de resistencia y entrenamiento de fuerza para construir resiliencia, aunque el estado físico solo no previene el AMS. Se aconseja un chequeo médico para aquellos con problemas respiratorios, condiciones cardíacas o problemas previos de altura, y el seguro de viaje debe cubrir evacuaciones. Clave para el éxito son los días de aclimatación: pernoctar dos noches en Namche Bazaar con una caminata al Everest View Hotel o Khumjung, luego descender para dormir; repetir en Dingboche a 4.410 metros ascendiendo a Nagarjun Hill antes de regresar. Diamox, a 125 mg dos veces al día empezando antes del ascenso, ayuda a la respiración bajo guía médica, complementado con hidratación de 3-4 litros de líquidos diarios y comidas altas en carbohidratos. Monitorear signos tempranos como mareos o mal sueño; si leves, descansar y reevaluar, pero descender 300-500 metros si empeora. Evitar alcohol, tabaco y sedantes. Contratar un guía ayuda a controlar el ritmo y detectar problemas temprano. Como señalan los guías del Himalaya, el itinerario supera al estado físico: un ascenso lento asegura llegar al Campo Base con seguridad. La clínica de la Himalayan Rescue Association en Pheriche ofrece apoyo, pero la prevención es esencial para disfrutar la ruta.