El Gobierno británico de Keir Starmer busca un mayor alineamiento normativo con la Unión Europea, lo que implica cambiar el nombre de la tradicional 'marmalade' hecha con naranjas de Sevilla por 'citrus marmalade'. La BBC informó recientemente de esta medida, que facilita el comercio pero altera una denominación icónica en el Reino Unido. El cambio responde a las regulaciones europeas post-Brexit.
La BBC adelantó hace unos días que, como parte del 'alineamiento dinámico' con Bruselas impulsado por el Gobierno laborista de Keir Starmer, las empresas británicas deberán llamar 'citrus marmalade' a la mermelada tradicional de naranjas de Sevilla si quieren venderla en la UE. Este Gobierno trabaja desde hace dos años en reparar los efectos del Brexit, cambiando regulaciones agroalimentarias y fitosanitarias para reducir fricciones comerciales.
Históricamente, en la década de 1970, al ingresar en la Comunidad Económica Europea, el Reino Unido presionó para que 'marmalade' se refiriera solo a la compota de cítricos, especialmente naranjas amargas de Sevilla. En 2004, Bruselas relajó esa norma, permitiendo el término para otras frutas en varias regiones. Post-Brexit, el Reino Unido debe adoptar el estándar europeo general.
Marcas como Frank Cooper’s mantienen 'Oxford Marmalade', favorita de James Bond y habitual en hogares británicos. La mermelada tiene un fuerte arraigo cultural: en 2022, durante el Jubileo de Platino de Isabel II, la reina compartió un sándwich de mermelada con el osito Paddington en un vídeo oficial.
La noticia ha generado escepticismo y algo de irritación entre conservadores, pero poca controversia general en un país cansado de batallas por el Brexit.