Estados Unidos incautó otro petrolero frente a la costa de Venezuela el sábado 3 de enero de 2026, según informes de medios estadounidenses. Esto marca al menos la tercera intercepción de este tipo desde diciembre de 2025, en medio del bloqueo continuo de Washington a los buques que transportan petróleo vinculado al régimen de Nicolás Maduro. Las autoridades venezolanas denunciaron la acción como «robo» y piratería.
Medios estadounidenses informaron el 3 de enero de 2026 que fuerzas estadounidenses interceptaron e incautaron un petrolero en aguas internacionales frente a la costa de Venezuela. La operación continúa una campaña de acciones de cumplimiento, incluidas incautaciones el 10 y 20 de diciembre de 2025, tras el anuncio del presidente Trump de un bloqueo total a los envíos de petróleo venezolano sancionado.
Caracas condenó inmediatamente la medida, acusando a EE. UU. de piratería y robo. El incidente aumenta las tensiones de larga data entre Washington y el gobierno de Maduro, que EE. UU. considera ilegítimo. Las sanciones estadounidenses han dirigido las exportaciones de petróleo de Venezuela durante años para presionar económicamente al régimen, que depende en gran medida de los ingresos petroleros.
Los informes iniciales no proporcionaron detalles sobre el nombre del petrolero, pabellón, carga o destino, a diferencia de incidentes anteriores.