Tras el anuncio del 12 de marzo del Representante Comercial de EE. UU. de investigaciones bajo la Sección 301 a 60 países por no bloquear bienes producidos con trabajo forzado, los exportadores sudafricanos expresan preocupaciones por posibles nuevos aranceles. La medida busca mantener las restricciones comerciales mientras las tarifas de emergencia de la Sección 122 están próximas a expirar.
La investigación de EE. UU., que apunta a naciones incluyendo Sudáfrica, busca evaluar los esfuerzos para prevenir importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzado. Esto sigue la respuesta de la administración Trump a una sentencia de la Corte Suprema de EE. UU. de febrero que limitó los poderes presidenciales para aranceles bajo leyes de emergencia, lo que llevó a la imposición —y la inminente expiración— de las tarifas de la Sección 122. International trade lawyer Kholofelo Kugler highlighted the probe's timing: Section 122 tariffs, imposing a 10% duty on imports from all countries, took effect on February 24, 2026, and are set to expire 150 days later, at midnight on July 24, 2026. «Estas investigaciones buscan contrarrestar la expiración de esas tarifas de la Sección 122», explicó. Sudáfrica había anticipado mejores lazos comerciales bajo las tarifas, pero la investigación introduce incertidumbre para los exportadores y subraya los esfuerzos de EE. UU. para proteger industrias domésticas de la competencia desleal percibida vinculada al trabajo forzado. Este desarrollo se alinea con acciones más amplias de EE. UU., incluyendo investigaciones separadas bajo la Sección 301 sobre exceso de capacidad en países como Corea del Sur, China y Japón.