A partir del 1 de enero de 2025, será obligatorio llevar la baliza V-16 en los vehículos en España para señalizar averías o accidentes de forma segura. Jorge Costas, uno de sus promotores y exguardia civil, rechaza los rumores de enriquecimiento personal y destaca su rol en prevenir atropellos mortales. El dispositivo, geolocalizado y conectado a la DGT, surge de una idea de hace más de 20 años motivada por tragedias viales.
La señal V-16, una luz amarilla intermitente que se coloca en el techo del vehículo, entrará en vigor como obligatoria el 1 de enero de 2025 para los 32 millones de coches en España, excluyendo motos y vehículos especiales. Desarrollada por dos guardias civiles gallegos, incluido Jorge Costas (Vigo, 43 años), la idea surgió hace más de dos décadas para evitar que los conductores salgan del vehículo en condiciones adversas, como lluvia o frío.
El impulso definitivo llegó tras un accidente que costó las dos piernas a una amiga de Costas mientras colocaba triángulos de emergencia. "Cada año mueren atropellados en las carreteras españolas unas 100 personas y muchos de ellos son por poner los triángulos. Es el único apartado de la siniestralidad vial que no baja desde hace años", afirma Costas, ahora en excedencia.
Apoyados por asociaciones de víctimas como AVATA de León y marcas de automóviles que la regalan como promoción, los prototipos iniciales eran simples luces. En 2018, tras el cambio de gobierno, la DGT incorporó conectividad móvil para geolocalización, aprobada el 16 de marzo de 2021. Hoy hay 270 modelos homologados, con batería de 12 años y activación solo al pulsar un botón rojo, sin transmisión constante de datos para preservar privacidad y funcionar sin cobertura.
Costas niega haberse enriquecido: cada unidad cuesta más de 20 euros en componentes como SIM y GPS. Critica la falta de comunicación de la DGT sobre sus beneficios, como alertas en paneles y navegadores. "Es duro oír el testimonio de víctimas que han sufrido amputaciones al poner los triángulos", concluye, urgiendo a valorar las vidas salvadas por encima de sospechas de favoritismo.