En una tribuna publicada en Le Monde, un grupo de creadores, entre los que figuran Pénélope Bagieu y Mona Chollet, aboga por el acceso de los artistas-autores al seguro de desempleo. Destacan la precariedad sistémica del sector cultural, a pesar de su importante peso económico. El texto reclama el reconocimiento pleno de su profesión.
Un colectivo de creadores, entre los que se encuentran Pénélope Bagieu, Mona Chollet y Ernest Pignon-Ernest, publica una tribuna en Le Monde el 15 de diciembre de 2025 para defender los derechos sociales de los artistas-autores. Insisten en que «crear es un trabajo» y en que la economía cultural, que depende en gran medida de su labor, merece una protección reforzada.
El sector cultural genera casi un millón de empleos en ámbitos como la música, el arte contemporáneo, el cine, el audiovisual, la edición y el diseño. En 2022, facturó 100.000 millones de euros. Sin embargo, los artistas-autores solo reciben ingresos por la explotación de sus obras, no por el tiempo previo de investigación y creación. Este retraso conlleva una precariedad extrema, sin acceso a derechos como el reconocimiento de accidentes laborales, las vacaciones pagadas o el seguro de desempleo.
Un reciente informe de las diputadas Soumya Bourouaha (Partido Comunista) y Camille Galliard-Minier (Ensemble pour la République) sobre la «continuidad de ingresos para artistas-autores» confirma esta situación: desigualdades masivas, exclusión del reparto del valor y falta de protecciones sociales. Muchos artistas recurren al ingreso de solidaridad activa (RSA), una red de seguridad inadecuada que genera tensiones con las administraciones.
Los firmantes urgen al Senado a abrir el seguro de desempleo a estos profesionales, para valorar su contribución a la emancipación colectiva y la imaginación compartida. Sin esta medida, el sector corre el riesgo de perpetuar una precariedad que contrasta con su vitalidad económica.