Tras la adopción unánime por el Parlamento de una ley financiera especial para evitar el bloqueo presupuestario de 2026, varias medidas fiscales previstas desfavorables para los contribuyentes no podrán entrar en vigor el próximo año. Esto exime a los afectados, aunque cuesta al Gobierno posibles ingresos. La ministra Amélie de Montchalin confirmó los detalles en su comparecencia ante la Asamblea Nacional el 22 de diciembre.
El bloqueo presupuestario de Francia para 2026, resuelto por la ley financiera especial que prorroga las disposiciones de 2025 (como se informó anteriormente), impide la implementación de nuevas normas fiscales, especialmente en el impuesto sobre la renta.
La ministra de Acción Pública y Cuentas Públicas Amélie de Montchalin declaró ante la comisión de Hacienda de la Asamblea Nacional el 22 de diciembre: «Las modificaciones previstas no podrán aplicarse». Sin un proyecto de ley de finanzas aprobado antes del 31 de diciembre, «ya no hay ningún medio posible para aplicar en 2026 normas relativas a los ingresos de 2025». Los cambios desfavorables no pueden aplicarse con efectos retroactivos, lo que preserva los beneficios actuales de los contribuyentes.
Esta laguna fiscal priva al Estado de ingresos adicionales, pero ofrece un respiro frente a las reducciones previstas en las ventajas fiscales. La ley especial garantiza la continuidad administrativa en medio del bloqueo.