Un grupo de académicos ha condenado la política de World Athletics de pruebas obligatorias del gen SRY para atletas femeninas de atletismo y campo como un anacronismo perjudicial. Las pruebas, introducidas el pasado septiembre, buscan garantizar que solo individuos biológicamente femeninos compitan al más alto nivel. Los críticos argumentan que viola los derechos humanos y carece de base científica.
World Athletics implementó pruebas obligatorias del gen SRY en atletas femeninas de atletismo y campo el pasado septiembre. La política busca confirmar que las competidoras son biológicamente femeninas, manteniendo así la integridad de las pruebas femeninas al más alto nivel. Sebastian Coe, presidente de World Athletics, explicó que la medida está diseñada para «proteger y promover la integridad del deporte femenino».En respuesta, 34 académicos, liderados por figuras como el profesor Alun Williams, han publicado un informe que denuncia la política como un «paso hacia atrás» y «anacronismo perjudicial». Argumentan que este enfoque simplifica en exceso el concepto de sexo y podría llevar a estigma y angustia para las atletas. El informe destaca que no hay datos sólidos suficientes que conecten directamente el gen SRY con ventajas de rendimiento en el atletismo, y plantea preocupaciones sobre violaciones de los derechos humanos de las atletas.World Athletics ha rechazado las críticas, manteniendo que la política protege los derechos humanos de las atletas femeninas en general. La organización cita investigaciones extensas que demuestran las ventajas de rendimiento de los varones biológicos en los deportes. Este debate pone de manifiesto las tensiones continuas en el atletismo de élite sobre equidad, inclusión y evidencia científica en la regulación de categorías de competición.La intervención de los académicos se produce en medio de discusiones más amplias sobre cómo los organismos rectores equilibran la equidad competitiva con los derechos individuales en los deportes femeninos.