El arquitecto y urbanista Andrés Borthagaray criticó la propuesta de construir estacionamientos subterráneos bajo plazas y parques en la Ciudad de Buenos Aires. Advirtió sobre impactos irreversibles en el espacio público y el ambiente. Planteó la necesidad de una política integral de movilidad.
La discusión sobre estacionamientos en la Ciudad de Buenos Aires se centra en un proyecto para construir cocheras subterráneas bajo plazas y parques. Andrés Borthagaray, arquitecto y urbanista, cuestionó la iniciativa, que surge de una propuesta privada y busca generar ingresos para la ciudad mediante un canon.
“Estamos discutiendo el estacionamiento, hay que tener una política de estacionamiento, una política de movilidad”, señaló Borthagaray. Advirtió que el proyecto, presentado como disuasorio del uso del automóvil, podría tener el efecto contrario. “Yo creo que no, que no es la solución”, enfatizó.
Borthagaray contrastó el plan con tendencias globales en ciudades como París y los Países Bajos, que priorizan la movilidad sustentable y evitan intervenir espacios verdes. “Si uno realmente quiere disuadir al uso del automóvil, no genera playas de estacionamiento”, sostuvo. Alertó sobre el deterioro del espacio público, como plazas convertidas en “macetas” o con “mutilaciones”.
El urbanista destacó efectos negativos como la pérdida de suelo absorbente, deterioro del arbolado y reducción de áreas recreativas. “Para conseguir ese canon hay que destruir por lo menos cinco plazas”, advirtió, mencionando espacios en Parque Patricios, Núñez, Palermo, Barracas y Belgrano. “Aunque se construya bien, las consecuencias... van a ser totalmente destructivas”, afirmó, insistiendo en alternativas para generar recursos sin sacrificar verdes.