La Asamblea Nacional aprobó el miércoles 5 de noviembre un aumento de la contribución social generalizada (CSG) sobre los ingresos del capital, propuesto por los socialistas para financiar la suspensión de la reforma de las pensiones. La enmienda de Jérôme Guedj (PS), respaldada por parte del campo gubernamental, busca recaudar 2800 millones de euros en 2026. La medida se aprobó con 168 votos a favor frente a 140, a pesar de la oposición de la derecha y el Reagrupamiento Nacional.
Los debates sobre el proyecto de ley de financiación de la Seguridad Social (PLFSS) para 2026 estuvieron marcados por divisiones en la izquierda y alianzas inesperadas. Una enmienda socialista similar anterior había sido rechazada a principios de la noche debido a fracturas entre el Partido Socialista (PS), La Francia Insumisa (LFI) y los ecologistas. Mathilde Panot (LFI) denunció un 'pacto de no censura', mientras que Sandrine Runel (PS) acusó a los insurgentes de practicar 'todo o nada'.
La enmienda aprobada eleva la tasa de una fracción de la CSG del 9,2 % al 10,6 % en 2026, y luego al 11,2 % en 2027. Afecta a los ingresos inmobiliarios, productos de ahorro como el seguro de vida, dividendos, ahorro de los empleados, planes de ahorro vivienda (PEL) y ganancias de capital sobre bienes inmuebles y valores. Jérôme Guedj desestimó las críticas, afirmando que afecta principalmente a los dividendos de los accionistas y solo impacta marginalmente en los PEL medios (50 céntimos al mes).
Amélie de Montchalin, ministra de Cuentas Públicas, expresó reservas y deseó revisiones durante el trámite parlamentario. Laurent Wauquiez (LR) lamentó que grave 'seguros de vida y PEL', y Jean-Philippe Tanguy (RN) lo calificó de 'financiación de los acuerdos entre el PS y el gobierno'.
Además, la Asamblea rechazó abrumadoramente (234 contra 61) la propuesta del gobierno de congelar la escala de la CSG para ahorrar 300 millones de euros en 2026, vista como un aumento encubierto para los jubilados modestos. También rechazó el recargo sobre las mutuas, que habría añadido mil millones de euros al impuesto sobre los complementos de salud, para financiar la suspensión de la reforma de pensiones de 2023.
Estos votos se producen en un contexto tenso, con los socialistas que han renunciado a censurar al gobierno de Sébastien Lecornu para obtener concesiones. Los debates continuarán hasta el 12 de noviembre, con una votación solemne programada para ese día.