La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a 14 años y 9 meses de cárcel a Carlos García Roldán, responsable de la mayor estafa inmobiliaria de la isla, que defraudó 3,3 millones de euros a 240 personas con promesas de viviendas en Mallorca que nunca se construyeron. El agente inmobiliario, conocido como Charly, huyó a Colombia pero fue extraditado. Su colaborador Michele Pilato recibió nueve años de prisión.
La sección segunda de la Audiencia Provincial de Baleares ha emitido este jueves una sentencia que impone 14 años y 9 meses de cárcel a Carlos García Roldán, además de multas por 465.972 euros, por delitos de estafa agravada, pertenencia a organización criminal, insolvencia punible y blanqueo de capitales. La estafa, considerada una de las mayores de España, afectó a 240 víctimas que entregaron 3.382.529 euros a cuenta para 31 promociones de viviendas en Mallorca que nunca se edificaron.
La agencia inmobiliaria Lujocasa, dirigida por García Roldán, carecía de recursos propios, financiación bancaria o estructura para construir. No era titular de los solares anunciados, ni obtuvo licencias ni avales, incumpliendo la normativa. Los compradores, atraídos por publicidad y oficinas, pagaron entre 5.000 y más de 100.000 euros cada uno, sin que el dinero entrara en cuentas separadas o estuviera garantizado.
El tribunal destaca el ánimo de lucro: García Roldán desvió fondos a joyería, viajes, restaurantes y el Casino de Mallorca, donde visitó 277 veces y gastó 270.000 euros. Michele Pilato, su mano derecha, fue condenado a nueve años, y un constructor a cuatro. Tres acusados de testaferros fueron absueltos.
El caso estalló en 2017 con denuncias de afectados que no recibían respuestas. García Roldán huyó a Colombia en marzo de 2018, cambió de aspecto y se escondió más de un año hasta su detención y extradición. La sentencia obliga a indemnizar a más de un centenar de víctimas con más de dos millones de euros, reconociendo el impacto en ahorros y viviendas habituales.