El Tribunal Supremo ha condenado a dos años de inhabilitación al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un delito de revelación de secretos en el caso del novio de Isabel Díaz Ayuso. La sentencia, aún no redactada, se relaciona con la filtración de información sobre un pacto fiscal de Alberto González Amador. Ayuso celebra la decisión como una victoria política contra el Gobierno.
El Tribunal Supremo ha condenado al fiscal general Álvaro García Ortiz por revelación de secretos, en un fallo adelantado el jueves y relacionado con el caso de fraude fiscal de Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. La pena incluye dos años de inhabilitación y una multa de 7.200 euros, según fuentes judiciales. El Supremo argumenta que García Ortiz filtró un correo sobre un pacto de conformidad en el procedimiento contra Amador, desmintiendo informaciones falsas difundidas por el jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez (MAR).
Rodríguez envió un mensaje a Amador tras la sentencia: “Felicidades, les has destrozado”. Ayuso, en una comparecencia, presentó el fallo como un triunfo que debilita al Gobierno de Pedro Sánchez, afirmando que “no es el fiscal general, sino Sánchez quien se ha sentado en el banquillo”. En el PP, la victoria refuerza su liderazgo frente a Alberto Núñez Feijóo, aunque genera recelos internos.
Sánchez, desde el G20 en Sudáfrica, defendió la inocencia de García Ortiz y lamentó la sentencia, que acata pero no comparte. Apuntó al Tribunal Constitucional para resolver “aspectos controvertidos” y descartó un indulto. El Gobierno inicia el proceso para nombrar un sustituto con “dilatada trayectoria jurídica”.
Centenares de personas se concentraron frente al Supremo en defensa del fiscal, con gritos de “inocente” y críticas a una “maniobra política”. Figuras como Baltasar Garzón y Dolores Delgado participaron, calificando el fallo de “injusto”. La sentencia, pendiente de redacción, culmina un proceso polémico que divide a la política española.