La Asamblea Nacional aprobó el viernes 20 de febrero un artículo clave de la ley de ayuda al final de la vida, eliminando la noción de «sufrimiento constante» de los criterios de elegibilidad. El texto define cinco condiciones acumulativas para los pacientes, aprobadas por 55 votos contra 31. Los debates continúan sobre otros aspectos procedimentales.
La Asamblea Nacional examina la ley de ayuda al final de la vida en segunda lectura, tras su rechazo en el Senado. Por la mañana del viernes, los diputados aprobaron por 55 votos contra 31 el artículo que establece cinco criterios acumulativos para reclamar este derecho. Estas condiciones exigen que el paciente sea mayor de edad, francés o residente en Francia, sufra una «condición grave e incurable» que «ponga en peligro el pronóstico vital» en una fase avanzada o terminal, sea capaz de expresar su voluntad libre e informadamente, y presente un sufrimiento físico o psicológico refractario a los tratamientos o insoportable. Los principales cambios conciernen a este último criterio: inicialmente, el sufrimiento debía ser «constante», pero enmiendas de diputados socialistas y de La Francia Insumisa (LFI), apoyadas por el Gobierno, lo suprimieron. René Pilato (LFI) defendió la modificación, argumentando: «Imponer esta palabra significa reducir la posibilidad de conceder [este derecho] cuando no somos capaces de medirlo científicamente y físicamente». La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, añadió: «El dolor de todos modos oscila a lo largo del mismo día».