Científicos han utilizado análisis genéticos de especímenes históricos para determinar que los cocodrilos que alguna vez habitaron en las Seychelles no eran una especie única, sino una población aislada de cocodrilos de agua salada. Es probable que los reptiles llegaran a las remotas islas tras cruzar el océano Índico a la deriva. La población fue aniquilada pocas décadas después del asentamiento humano permanente en 1770.
Investigadores de Alemania y las Seychelles compararon el ADN mitocondrial de cocodrilos de agua salada modernos con muestras de especímenes de museo de la extinta población de las Seychelles. El análisis confirmó que los animales pertenecían a la especie Crocodylus porosus, conocida por su capacidad para recorrer largas distancias en el mar gracias a sus glándulas salinas especializadas.