Una población distintiva de leopardos en la Región Florística del Cabo en Sudáfrica ha desarrollado cuerpos mucho más pequeños que otros leopardos africanos, según informan los investigadores. El análisis genético muestra que estos animales han estado aislados durante aproximadamente 20.000 años y se han adaptado a las condiciones locales.
Los leopardos, que se encuentran en el Cabo Occidental y partes del Cabo Oriental y del Norte, suman menos de 1.000 ejemplares. La secuenciación del genoma completo reveló que forman un grupo genético separado de los leopardos del sur y el este de África, con poca mezcla reciente. Su menor tamaño parece estar relacionado con unos 90 genes vinculados al tamaño corporal, los músculos y el uso de energía. Estos felinos cazan principalmente presas más pequeñas, como damanes roqueros, antílopes saltadores y raficeros del Cabo, en una zona con recursos alimenticios limitados. La población se separó de las demás durante el Último Máximo Glacial, cuando condiciones más frías y secas restringieron su movimiento. A pesar del aislamiento y la presión de la caza en el pasado, los leopardos conservan la mayor parte de su diversidad genética. Los conservacionistas afirman que estos animales representan una unidad evolutivamente significativa que requiere hábitats conectados y una reducción de los conflictos con las personas para persistir.