Investigadores han logrado mantener activos ojos de donantes humanos fuera del cuerpo hasta 10 horas después de la muerte mediante la perfusión de sangre y oxígeno. La técnica preservó la estructura de la retina durante 24 horas y permitió respuestas eléctricas a la luz en algunos casos. Esto marca un avance hacia posibles trasplantes de ojo completo.
Eimear Byrne, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Barcelona en España, dirigió el equipo que desarrolló el sistema Eye-in-Care-Box. Insertaron un tubo en la arteria oftálmica y utilizaron sensores para regular la presión y el flujo de una solución oxigenada.
En pruebas con ojos de seis donantes, los ojos perfundidos mantuvieron la estructura retiniana y la salud celular durante 24 horas, mientras que los ojos no perfundidos se degradaron rápidamente. Una prueba adicional en 36 globos oculares de donantes mostró que 15 retinas produjeron respuestas eléctricas a la luz hasta 10 horas después de la muerte.
Thomas Johnson, de la Universidad Johns Hopkins, quien no participó en el estudio, calificó el mantenimiento de las respuestas a la luz fuera del cuerpo como una hazaña tremenda. Señaló que el trabajo representa un paso importante hacia el trasplante de ojo completo, pero subrayó que regenerar las fibras del nervio óptico sigue siendo un desafío importante.