Investigadores de la Universidad de Georgetown han descubierto que el cerebro se reorganiza físicamente con suficiente entrenamiento, lo que permite a las personas realizar ciertas tareas de forma simultánea en lugar de alternar rápidamente entre ellas.
El estudio mostró que, después de más de 30,000 ensayos durante un periodo de 5 a 10 semanas, los cerebros de los participantes desplazaron la actividad de la corteza prefrontal a la corteza temporal para una tarea de categorización visual.
Los escaneos mediante fMRI y EEG confirmaron que las tareas bien practicadas podían evitar la corteza prefrontal y conectarse directamente con las áreas de respuesta. Esto liberó el centro ejecutivo del cerebro para otras actividades.
"La experiencia remodela el cerebro para evitar ese cuello de botella frontal", afirmó el autor principal, Maximilian Riesenhuber. El primer autor, Patrick Cox, señaló que el diseño longitudinal permitió a los investigadores observar los cambios antes y después del entrenamiento.
Los hallazgos, publicados el 20 de mayo de 2026 en el Journal of Cognitive Neuroscience, sugieren implicaciones para la formación de hábitos y los sistemas de inteligencia artificial que se basan en el aprendizaje previo.