Los pilotos de Fórmula 1 se preparan para afrontar importantes dificultades en la gestión de la energía durante el próximo Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps. Se espera que las largas rectas y las limitadas zonas de frenado del circuito reduzcan el despliegue de la batería, de forma similar a los desafíos vividos en Silverstone.
Fernando Alonso, de Aston Martin, advirtió que los pilotos podrían quedarse sin batería durante gran parte de la vuelta en Spa. Señaló que utilizar el despliegue completo desde La Source hasta Les Combes dejaría al coche sin energía para el resto del circuito, lo que resultaría en niveles de potencia inferiores a los de los monoplazas de Fórmula 2 durante los periodos sin despliegue.
Otros pilotos compartieron estas preocupaciones. Oliver Bearman y Max Verstappen destacaron que Spa es particularmente exigente para la gestión de la energía; Verstappen calificó el evento como otro fin de semana complicado debido a los mismos problemas experimentados en Silverstone.
La categoría ya ha comenzado a abordar estas limitaciones de las unidades de potencia. Los cambios previstos para este año y los siguientes tienen como objetivo reducir la dependencia del despliegue eléctrico, desplazando el equilibrio hacia la potencia del motor de combustión interna.