Pilotos y jefes de equipo en el Gran Premio de Bélgica discutieron el comportamiento impredecible de las unidades de potencia actuales, relacionado con algoritmos de autoaprendizaje. Los problemas afectaron al rendimiento en la clasificación en Spa-Francorchamps el pasado fin de semana.
En Spa, el jefe del equipo McLaren, Andrea Stella, describió las discusiones informativas en curso sobre diferencias inesperadas en el despliegue de potencia. Señaló que los algoritmos predicen estrategias óptimas basadas en parámetros, pero pueden reaccionar a pequeñas variaciones en la actuación del piloto, el agarre o el viento.
Oscar Piastri afirmó que las parrillas de clasificación pueden decidirse por el buen o mal funcionamiento de las computadoras. Añadió que incluso las acciones en la vuelta de salida influyen en el despliegue posterior, lo que hace que el sistema sea difícil de gestionar.
Lando Norris y George Russell se hicieron eco de estas preocupaciones, señalando que muchos factores permanecen fuera del control del piloto. Isack Hadjar ofreció un ejemplo de la Q3 donde una parada para dar rebufo confundió a la unidad de potencia, lo que provocó una entrega de potencia inconsistente.
Stella indicó que a los equipos aún les faltan algunas carreras para comprenderlo por completo, aunque las herramientas de simulación podrían ayudar. Piastri dijo que las características están arraigadas en el reglamento y es poco probable que se resuelvan por completo con los cambios previstos para 2028.