Los medicamentos GLP-1 como Ozempic, Wegovy y Zepbound ofrecen un gran valor para la salud, pero generan una enorme presión presupuestaria para las aseguradoras. Investigadores de la Universidad de Mississippi destacan la brecha entre la relación costo-beneficio y la asequibilidad. La cobertura sigue estando restringida para muchos pacientes que cumplen los requisitos.
Un análisis realizado por el Institute for Clinical and Economic Review (ICER) determinó que los fármacos GLP-1 proporcionan mejoras sustanciales en la salud que justifican su precio. Sin embargo, el gran número de usuarios potenciales eleva el gasto muy por encima del umbral de impacto presupuestario anual de 821 millones de dólares establecido por el ICER. Sujith Ramachandran, profesor asociado de la Universidad de Mississippi, señaló que incluso una adopción moderada entre el 40 por ciento de los estadounidenses con obesidad provocaría miles de millones de dólares en nuevos costos para las aseguradoras. Los ahorros a largo plazo derivados de la reducción de los problemas cardiovasculares, hepáticos y renales siguen sin estar demostrados en los datos actuales. Muchos pacientes interrumpen el tratamiento durante el primer año debido al costo, los efectos secundarios o el haber alcanzado sus objetivos de peso. Ramachandran enfatizó que los beneficios sostenidos requieren un apoyo continuo en el estilo de vida, incluyendo dietistas y recursos de acondicionamiento físico, además de la medicación. Las versiones compuestas de estos medicamentos conllevan riesgos de seguridad porque carecen de supervisión de la FDA, según el candidato a doctorado Liang-Yuan Lin. La cobertura se está ampliando para afecciones como la diabetes y la apnea del sueño, pero se está restringiendo en otras áreas.