CK Hutchison de Hong Kong, el conglomerado dirigido por la familia del magnate Li Ka-shing, se ha comprometido a perseguir sus derechos mediante acciones legales globales mientras condena las “acciones confiscatorias” de Panamá. Esta es la segunda declaración del grupo en una semana, tras la toma de posesión por parte de la Autoridad Marítima de Panamá de los puertos de Balboa y Cristóbal en los extremos del Canal de Panamá bajo un decreto presidencial. La medida se produjo después de una sentencia de la Corte Suprema el mes pasado que declaró inconstitucional la ley que aprobaba la concesión ostendada por la filial de CK Hutchison, Panama Ports Company.
CK Hutchison Holdings emitió la advertencia en su segunda declaración en una semana después de que la Autoridad Marítima de Panamá actuara conforme a un decreto presidencial para tomar el control y operar los puertos de Balboa y Cristóbal en los extremos del Canal de Panamá. “Se ha asesorado a PPC que la sentencia, el decreto ejecutivo y las acciones correspondientes tomadas por el Estado de Panamá relacionadas con las operaciones de los terminales de PPC en los dos puertos son inconsistentes con el marco legal relevante y la ley que aprobó el contrato de concesión”, decía el comunicado. “El grupo continúa trabajando con su asesoría legal, ha reservado todos sus derechos e intende tomar todos los pasos legales apropiadamente disponibles para proteger los intereses del grupo, incluyendo recurrir a procedimientos legales nacionales e internacionales adicionales en el asunto.” El martes, CK Hutchison ya había condenado lo que describió como la toma de posesión no invitada de sus puertos por parte de las autoridades panameñas, llamándolo “el culmen de una campaña” contra PPC. Indicó que representantes gubernamentales habían ingresado físicamente a los dos puertos, informando a PPC que la concesión “ya no existe” e instruyendo a su personal a seguir sus órdenes “bajo amenaza de persecución penal”. Los puertos de Balboa y Cristóbal están en los extremos del Canal de Panamá, una arteria vital para el comercio global. Este desarrollo resalta los desafíos legales enfrentados por empresas con sede en Hong Kong en inversiones extranjeras, aunque CK Hutchison enfatiza que protegerá sus intereses por medios legales.